Ir directamente al contenido
▸ Paga al recibir • Envíos a todo el país
▸ Paga al recibir • Envíos a todo el país
▸ Paga al recibir • Envíos a todo el país

Muchas personas asocian una buena absorción con texturas ultraligeras o sensación “seca”. Sin embargo, en dermocosmética, absorber bien no significa desaparecer de inmediato, sino integrarse correctamente en la piel.

La absorción depende principalmente de la base de la fórmula y de su afinidad con la estructura lipídica cutánea. Cremas con siliconas pesadas o aceites minerales pueden “deslizarse” fácilmente, pero quedarse en superficie. Otras, con lípidos más afines a la piel, pueden sentirse presentes al inicio y luego integrarse de forma uniforme.

Una buena absorción se reconoce porque:

  • No deja residuo pegajoso

  • No interfiere con otros productos

  • La piel se siente equilibrada, no oclusiva

Cuando la fórmula está bien diseñada, la textura acompaña a la piel sin imponer una sensación artificial. Esto es especialmente importante en el uso diario, donde la constancia pesa más que el impacto inmediato.

Entender esta diferencia ayuda a elegir mejor y a no confundir ligereza con eficacia.

 


Carrito

Su carrito está vacío.

Empieza a comprar

Seleccione opciones