Una fórmula eficaz no depende de cuántos activos contiene, sino de qué tan bien trabajan juntos. En DermaRadiant, la formulación limpia no es una tendencia; es una decisión técnica orientada a maximizar resultados y minimizar interferencias.
Por eso, todas nuestras fórmulas son libres de siliconas, fragancias y aceites minerales. Estos ingredientes, aunque comunes en la industria, pueden crear una sensación cosmética inmediata que interfiere con la absorción, la comunicación celular y el desempeño real de los activos clínicos.
Cada ingrediente es seleccionado no solo por su beneficio individual, sino por su compatibilidad química y biológica con el resto de la fórmula. Péptidos, vitaminas, sistemas hidratantes y botánicos están equilibrados para trabajar en conjunto, respetando la fisiología de la piel y reduciendo el riesgo de saturación o irritación.
Esta lógica permite que los productos DermaRadiant puedan usarse de forma constante, día y noche, y que el rostro y el contorno de ojos funcionen como un sistema coherente, no como soluciones aisladas.
La formulación limpia no busca “quitar” ingredientes, sino eliminar lo que no aporta. El resultado es una piel más receptiva, tratamientos más estables y resultados que se sostienen en el tiempo.
