En Colombia, los productos cosméticos no pueden comercializarse sin cumplir con la normativa sanitaria establecida por INVIMA, la autoridad encargada de vigilar la seguridad, el etiquetado y la composición de este tipo de productos. En DermaRadiant, este cumplimiento no es un trámite secundario, sino una parte integral del desarrollo de cada fórmula.
La notificación ante INVIMA implica la revisión de los ingredientes utilizados, las concentraciones permitidas, las declaraciones del producto y la información presentada al consumidor. Este proceso garantiza que las fórmulas sean aptas para uso cosmético, estén correctamente rotuladas y cumplan con los estándares exigidos en el mercado colombiano.
Más allá del requisito legal, INVIMA aporta algo fundamental para el usuario informado: trazabilidad y transparencia. Saber que una fórmula está regulada permite tomar decisiones con mayor confianza, especialmente cuando se trabaja con activos clínicos, extractos botánicos y tecnologías cosméticas avanzadas.
En DermaRadiant creemos que una buena formulación debe sostenerse tanto en la ciencia como en el cumplimiento normativo. INVIMA no define la calidad de un producto, pero sí confirma que está construido dentro de un marco responsable, verificable y alineado con la regulación vigente.
